No somos profesionales de segunda. La Calidad no es negociable

En los últimos días he leído publicaciones e incluso charlas en la Codemotion, donde se establecen distintos niveles de calidad para los proyectos software, partiendo de la idea de que la máxima calidad es costosa y no siempre merece la pena hacer un trabajo de alta calidad.

Mi primera reacción es: ¿en serio? ¿todavía nos consideramos profesionales de segunda clase? ¿no estaba esto ya superado?

Dándole vueltas a este tema siento pena, tengo que reconocer que nuestra profesión de informáticos o programadores tiene poca historia y que todavía estamos definiendo nuestros caminos y conceptos, pero ¿de verdad seguimos planteándonos el tema de la calidad? No voy a entrar en el artículo de la Codemotion porque creo que tiene muchos agujeros conceptuales y también opiniones personales, quiero tratar el concepto general de ¿Es bueno definir niveles de calidad en nuestros proyectos?

En mi trabajo estoy rodeado por profesionales de distintos ámbitos y ellos no se plantean estas cuestiones, las tienen totalmente superadas. ¿Nos planteamos que un médico tiene distintas calidades en su trabajo? Si es un paciente no grave se le da un diagnóstico aproximado? ¿o un tratamiento que no sea el mejor? ¿hace un arquitecto casas que se puedan caer más fácilmente si es un piso y de más calidad si es un palacio o un laboratorio? ¿defiende mejor un abogado a un cliente dependiendo de lo importante del caso? ¿un juez aplica la ley con menos calidad si es un caso fácil y y con más calidad si el caso es importante? ¿tiene un docente niveles de calidad de la enseñanza? No, sin duda no, y en otro caso se habla de falta de ética, profesionalidad o moral.

¿Por qué aceptamos esa dualidad en nuestro caso? Haremos un trabajo cutre para la web de nuestro vecino y de alta calidad si es la web del ayuntamiento, o sin buenas prácticas si lo van a usar unos abogados y con buenas prácticas si lo van a usar otros programadores, pues, sinceramente, espero que no. Espero que al igual que cualquier otro profesional demos lo mejor de nosotros en cada proyecto, producto, aventura que hagamos. Si no, estamos propagando y manteniendo la idea de que hacemos trabajos de baja calidad.

Hacer un trabajo de calidad nos exige adaptar el alcance a las necesidades del cliente, pero cada funcionalidad que hagamos la tenemos que hacer lo mejor que podamos. Además, hacer un trabajo de calidad nos exige conocer las alternativas técnicas, estudiar las opciones y elegir la mejor combinación técnica y recurso, lo que nos obliga a actualizarnos y formarnos de forma continúa (¿alguien esperaría que un cirujano utilizara sierra o un cuchillo pasado por el fuego porque "esto ha funcionado muchas veces" o "tampoco es tan complicado, solo es un quiste"?)

Os encontraréis muchos falsos expertos o expertos aprendices que son una de las mayores lacras de nuestra profesión, también gente que no nos considera profesionales o profesionales de segunda. Luchad contra ellos.

No se lo permitáis, haced de la calidad vuestra presentación, demostrad que sois profesionales, que os interesa vuestra profesión y que vuestro trabajo es igual de importante que el de cualquier otro profesional. No sacrifiquéis la calidad en vuestros proyectos bajo ningún concepto y no dejéis de aprender.